Amazfit GTS 2 E: el reloj de Amazfit es ahora mejor que nunca

Con el Amazfit GTS 2 E la compañía marcó una sólida base con la que construir un smartwatch barato y con gran diseño. Unos pocos meses después el Amazfit GTS 2 Eaterriza en España, con mejoras en el diseño, un sistema operativo renovado y mayor funcionalidad. Por el camino se ha aumentado también el precio pero, como veremos en este análisis, el concepto es sorprendentemente distinto respecto a lo que vimos con el modelo anterior.

Pasa por nuestra mesa de análisis el Amazfit GTS 2 E, un reloj inteligente que ya te adelantamos que nos ha gustado bastante, ya que mejora los principales puntos débiles de su antecesor.

Ficha técnica del Amazfit GTS 2 E

AMAZFIT GTS 2 E
PANTALLA 1,39″ AMOLED
DIMENSIONES 42,8 x 35,6 x 9,7 mm
BATERÍA 471 mAh (duración 7 días)
RESISTENCIA 5 ATM
SOFTWARE Amazfit OS
CONECTIVIDAD Y SENSORES Sensor de acelerómetro
BioTracker 2
Sensor de giroscopio
Sensor de presión de aire
Sensor de luz ambiental
Otros Micrófono y altavoces

El Amazfit GTS 2 E comparte una caja casi idéntica a la de su hermano menor. Aleación de aluminio y una forma rectangular, con una clara inspiración en el Apple Watch. Lo primero que llama la atención cuando vemos el GTS 2 E de frente es la pequeña protuberancia del lateral derecho. He de reconocer que las fotografías no le hacen justicia ya que, en persona, apenas se nota y es bastante práctico.

El saliente no es nada exagerado y ayuda a que la pulsación del botón sea más suave, ya que el pulgar recae en las pequeñas curvas.

El objetivo de esta protuberancia es que, cuando vamos a pulsar el botón, el pulgar recaiga suavemente sobre la curvatura de dicho saliente. Parece un detalle nimio, pero es la forma más cómoda que hemos probado para ayudar a pulsar el botón. Insistimos, aunque a nivel de diseño puede parecer un elemento extraño que rompe la simetría (porque lo hace), en cuanto pulsamos el botón entendemos por qué se ha hecho esto.

El Amazfit GTS 2 E repite la fórmula de su antecesor: es cómodo, es muy ligero y a las pocas horas de tenerlo en la muñeca nos olvidamos de que tenemos algo puesto

Más allá de este saliente, el GTS 2 E de Amazfit sigue siendo un reloj cómodo, muy ligero y delgado, aunque sigue sin sentirse premium (tampoco lo pretende por su rango de precio). El botón lateral ha aumentado considerablemente su tamaño, siendo aún más fácil de pulsar. El botón tiene la función de activar el menú con una pulsación y de realizar la función que hayamos configurado con una doble pulsación (por defecto se activa el menú de modos deportivos).

Al igual que en la generación anterior, se han cuidado bastante los biseles que rodean al reloj. Son bastante delgados y simétricos, recordándonos a los del Apple Watch Series 6. Con fondos negros, al tener un panel OLED, quedan completamente disimulados, dando una sensación de “todo pantalla”.

Respecto a la correa, sigue siendo de goma. No es de primera calidad, pero no ha sufrido desgaste durante estos días de uso y se siente bastante sólida. Como en la generación pasada, podemos cambiarla por cualquier otra correa compatible de 20mm, así que por unos pocos euros podemos darle un aspecto completamente distinto.

Amazfit GTS 2 a la izquierda. Amazfit GTS a la derecha

Por último, dándole la vuelta al reloj vemos que ahora hay más sensores, aparte de que ha cambiado el diseño de la parte trasera. El año pasado estaba acabada en plástico mate, mientras que en el GTS 2 se apuesta por el plástico “glossy” (brillante, para que nos entendamos). En definitiva, un diseño muy similar al del año pasado, pero aún más cómodo.

Una pantalla AMOLED que sigue sorprendiendo

Del Amazfit GTS nos sorprendió su panel AMOLED de 1,65 pulgadas y resolución 348×442. Esta generación tenemos el mismo panel por lo que, a pesar de que no haya mejora, no echamos en falta más calidad. Para poner en contexto, tiene más píxeles por pulgadas que el propio Apple Watch, se visualiza al sol sin ningún problema y los colores son bastante brillantes. Está cubierto por Gorilla Glass 3, y en esta semana de uso no hemos tenido el menor microarañazo, nos ha parecido una pantalla a priori resistente.

A pleno sol el Amazfit GTS 2 se comporta de forma más que digna, con brillo suficiente para afrontar cualquier incidencia de luz. Ha mejorado el comportamiento del brillo automático, que se adapta perfectamente a cualquier condición lumínica.

El cristal sigue estando ligeramente curvado, lo cual a nivel estético queda bien y hace que sea cómodo interactuar con el reloj. La respuesta del panel también es ahora mejor, aunque de esto tiene buena parte de responsabilidad el software, del que ahora hablaremos a fondo, ya que ha cambiado por completo.

En resumidas cuentas, un panel brillante, nítido, con gran contraste y que se disfruta. Sin duda, es uno de los puntos más fuertes en este reloj, que se sitúa en panel muy por encima de lo que se espera en este rango de precio.

El software que se merecía la generación anterior para un rendimiento más que digno

Con el Amazfit GTS nos encontramos un reloj que se movía bien, pero que tenía lag generalizado. Todo tomaba unas milésimas extra para moverse y el reloj no se notaba ágil. Con el Amazfit GTS 2 todo cambia. Tenemos un sistema operativo idéntico al que vimos con el Zepp E: más completo, más fluido y más rápido. La interfaz es ahora más intuitiva, pudiendo acceder a las notificaciones con un swipe desde la parte inferior de la pantalla y a los controles rápidos desde la parte superior.

Esto se traduce en que el rendimiento es excelente, pero ya no hay el lag de la generación anterior. Las animaciones son las mismas que en el Amazfit GTS, y el sistema de control por gestos nos lleva a los distintos paneles de monitorización deportiva cuando deslizamos a derecha e izquierda.

punto a tener en cuenta es que este sistema operativo no soporta instalación de aplicaciones, ya que tan solo replica las notificaciones que llegan al teléfono. Esto se traduce en que es necesario que el reloj esté constantemente conectado al reloj ya que, de lo contrario, no podremos ver mensajes. Del mismo modo, tan solo podemos leer los mensajes, no responderlos.

Con Amazfit OS por fin se ven los emojis, por lo que podemos ver los mensajes al completo, salvo cuando nos mandan una imagen o mensaje de audio, los cuales no podemos abrir ni reproducir. Comentar asimismo que **podemos enviar al reloj la música que tengamos en nuestro teléfono, para reproducirla sin necesidad del mismo.

Respecto a las llamadas, podemos descolgar la llamada y hablar, ya que en esta generación hay micrófono y altavoz. Se oyen sorprendentemente bien, y es de agradecer que en un dispositivo tan económico tengamos esta función. El altavoz también sirve para que las notificaciones tengan sonido, pudiendo regularse en volumen a voluntad.

Podemos también controlar la música desde el reloj, cambiando entre canción, pausándola, ajustando el volumen y demás. Un comportamiento básico pero suficiente para las acciones del día a día.

Respecto a las llamadas, podemos descolgar la llamada y hablar, ya que en esta generación hay micrófono y altavoz. Se oyen sorprendentemente bien, y es de agradecer que en un dispositivo tan económico tengamos esta función. El altavoz también sirve para que las notificaciones tengan sonido, pudiendo regularse en volumen a voluntad.

Podemos también controlar la música desde el reloj, cambiando entre canción, pausándola, ajustando el volumen y demás. Un comportamiento básico pero suficiente para las acciones del día a día.

Por último hablar de las esferas, que podemos cambiar desde la aplicación de Zepp. Están bastante inspiradas en las del Apple Watch (algunas son bastante descaradas), pero como a nivel funcional replican lo que ya ha tenido éxito, no tenemos demasiada queja. Las esferas de la tienda tienen que cargarse en el reloj, por lo que tardan algunos segundos en aplicarse.

 

Una autonomía que roza la semana de uso

Un sistema operativo más complejo y más funciones vienen de la mano de una autonomía menor. Con el Amazfit GTS sobrepasamos los 10 días de uso, y con el GTS 2 la autonomía se reduce a la mitad. Con uso de GPS en algunos paseos, monitorización de sueño activa y control de pulsaciones cada minuto hemos logrado cinco días de autonomía.

Es un gasto consistente del 20% por día, cifra que aumentará si activamos el modo Always On Display, quedando en unos tres días de uso.

Se carga en aproximadamente una hora, con el clásico sistema de carga mediante pines. Al durar tanto la batería, basta con dejarlo ese rato cargando en cualquier momento del día, ponernos el reloj y disfrutar de nuevo de los varios días de autonomía que da este reloj.

Con el Amazfit GTS 2 nos da la sensación de que los deberes quedan por fin bien hechos en todos los sentidos. El reloj cumple a nivel de diseño, dura casi una semana en autonomía, tiene un gran rendimiento, puede coger llamadas, mide oxígeno en sangre, etc. Seguimos sin poder instalar aplicaciones y con un acabado no demasiado premium, pero por menos de 200 euros tenemos un reloj inteligente de altura.

 

 

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