Si bien pueden parecer tenues e ingrávidas, las nubes son en realidad una parte crucial de nuestro sistema climático. En cualquier momento dado, el 70 por ciento del planeta está cubierto de nubes. Cuando el aire a nivel del suelo es calentado por la luz solar, se eleva y se enfría, un proceso conocido como convección. El vapor de agua en el aire se condensa en agua o gotas de hielo, que forman nubes. Estas gotas se combinarán gradualmente en gotas más grandes y luego caerán como lluvia o nieve. Mientras tanto, el aire frío desciende. A nivel del suelo, el aire fluye de las áreas frías, que son de alta presión, a las zonas cálidas, que son de baja presión, causando viento. Dependiendo de la diferencia de presión, esto puede provocar una brisa ligera o un vendaval aullador.

El ciclo de convección

Descubre cómo se transfiere el calor para formar nubes, viento y clima