Los caprichos de la genética convierten a algunos de nosotros en superhéroes

Dentro de casi cada célula del cuerpo hay 3.000 millones de letras de código genético. Ocultos en ellas hay cerca de unos 20.000 genes que  contienen las instrucciones de hacer proteínas. Algunas forman el armazón estructural, como el colágeno de la piel. Otras son enzimas que controlan la química del cuerpo. Algunas son mensajeras que transmiten señales. Y otras están implicadas en el transporte o almacenamiento de sustancias que entran y salen de las células y los tejidos.
Cuando las células se dividen para formar el esperma y los óvulos, los 3.000 millones de letras deben copiarse para pasarse a la próxima generación, de modo que los errores son inevitables. Las alteraciones en los genes producen alteraciones en las proteínas, y cada mutación tiene un efecto distinto. Imagina que esta frase es un gen: «El veloz zorro pardo saltó por encima del perro perezoso». Si cambiamos la «z»  por una «s» (una mutación puntual en términos genéticos), seguiremos pudiendo descifrar el significado. Pero si cambiamos la «z» por una «g», de forma que «zorro» pasa a ser «gorro», el mensaje cambia totalmente. Ésta sería una mutación de cambio de sentido.
A veces se inserta accidentalmente un punto en medio, es decir, «El veloz.». Esto se conoce como una mutación sin sentido, y acorta la proteína. Otras veces se insertan o eliminan letras en mitad del gen. Esto altera todas las letras, y por tanto el modo en que se lee el código: «El vexyz ziuro tyudo sajiu zyr enqwma dgu psijo wetyjqsa».to se conoce como mutación con desfase del maco de lectura. También pueden duplicarse, eliminarse o cruzarse partes de genes, o genes enteros. No todos los errores son buenos, pero algunos pueden ser beneficiosos, y en casos contados pueden derivar en superpoderes.

 

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